Sin duda, durante el verano los desplazamientos en carretera se multiplican. Son muchas las personas que deciden tomarse unos días de vacaciones fuera de su hogar en compañía de su mascota. Pero… ¿qué pasa al intentar viajar con un gato? En los viajes… ¡no todo vale! Toma nota de estas recomendaciones para asegurarte un trayecto seguro tanto para ti como para tu compañero de cuatro patas.

Hace un tiempo compartíamos en un post algunas recomendaciones para transportar a los perros en coche. Si os interesa el tema o sentís curiosidad por las distintas alternativas de sujeción, os animamos a consultarlo. En esta ocasión queremos centrarnos en los gatos, pues también son muchos los viajeros que buscan compartir sus vacaciones con estos felinos.

Tantear el terreno antes del viaje…

Es importante tener en cuenta que, a diferencia de las personas, a los gatos no les entusiasma especialmente la idea de explorar nuevos territorios durante las vacaciones. Lo que para ti es una aventura, para ellos supone abandonar el territorio seguro de tu hogar, tan marcado por sus feromonas. ¿Qué hacer entonces para evitar el miedo a lo desconocido? Una recomendación interesante es la de realizar pequeños simulacros de viaje antes de emprender el trayecto real. Es decir, lo ideal sería comenzar a acostumbrarlo mediante pequeños paseos en coche por tu lugar de residencia.

Para los trayectos es esencial disponer de un trasportín que garantice la seguridad de tu mascota y evite problemas durante la conducción. Eso sí: asegúrate de que el trasportín que escojas resulte resistente y sea el indicado para su tamaño y peso. En Family Mascotas disponemos de una interesante selección de opciones para tu mascota. Te animamos a visitar nuestras instalaciones para encontrar el más conveniente para tu compañero peludo. Puedes colocar el trasportín en tu hogar semanas antes de viajar y dejar la puerta abierta para que se vaya familiarizando con él.

Una idea para que tu gato se sienta calmado durante el trayecto es introducir en el trasportín algunos de los objetos que emplee con asiduidad: juguetes, accesorios, una mantita… En definitiva, elementos que le resulten familiares y le aporten tranquilidad.

Durante el viaje…

A la hora de viajar, asegúrate de que el trasportín de tu mascota se encuentra bien sujeto. Es esencial anclarlo correctamente al vehículo para evitar correr riesgos. Una opción es situarlo en el suelo, pues en esa zona es menos probable que el animal se maree. Evita también la música demasiado alta o los ritmos frenéticos y no olvides las pausas de rigor cada dos horas para que tu y tu gato descanséis.